Héctor Villagrán lara
Derrocado el Presidente constitucional José Zelaya Rosales y exiliado por militares a Costa Rica, el 28 de junio de 2009, la Asamblea General de la OEA, máxima autoridad competente del Continente, condenó el golpe de Estado y dispuso el retorno inmediato de Zelaya a la presidencia de Honduras.
El Presidente de EE.UU. Barak Obama declaró al punto: “Zelaya es el único Presidente constitucional de Honduras”, concordando en todo lo antedicho la Asamblea General de la ONU y la Unión Europea.
Dicha Asamblea General, en reunión extraordinaria, con fundamento en la ley especial para el caso que es la Carta Democrática Interamericana, Art. 21, habiendo sido infructuosas las gestiones diplomáticas para el restablecimiento democrático, SUSPENDIÓ al ESTADO de HONDURAS y al gobierno usurpador de Roberto Micheletti, puesto por el Congreso Nacional, manteniendo la Asamblea General sus gestiones diplomáticas para ese restablecimiento.
Pese a tal suspensión del ejercicio de su derecho de participación en las sesiones de los diversos organismos de la OEA, Honduras ha debido continuar cumpliendo sus obligaciones como Estado Miembro, en particular en materia de derechos humanos, lo que el inconstitucional gobierno Micheletti ha infringido, por ejemplo, reprimiendo al Pueblo en sus manifestaciones por el retorno a la democracia, y acosando con graves actos de fuerza a la Embajada de Brasil, -en la que Zelaya está asilado- llegando al extremo de amenazar a Brasil con demandarlo por haber concedido dicho asilo.
ABSURDA MEDIACIÓN CON OSCAR ARIAS
Lo que la Asamblea General de la OEA resolvió, constitutivo de COSA JUZGADA, irrevisable, irrevocable, disponiendo la inmediata reposición –sin condición alguna- de Zelaya en la presidencia de Honduras, y suspendiendo al Estado hondureño y al usurpador gobierno Micheletti, designado desde el Congreso de ese país, fue contradicho por la referida fracasada mediación, impuesta por mandos medios de EE. UU..-
En último momento, ante ese fracaso, fue puesto a actuar el Secretario de Estado para Latino América Shanon, quien, igual que Oscar Arias, puso de un lado a Zelaya y del otro a ¡Micheletti!, SUSPENDIDO por la OEA quien “ha aceptado la petición de Zelaya”, - que permita el retorno de éste a la presidencia- condicionada a que el Congreso de Honduras lo ¡AUTORICE!, cuando la AG OEA ordenó en fallo definitivo ese retorno ¡SIN condición alguna!..
Autorice o no el Congreso hondureño que Zelaya vuelva a la presidencia, se ha quebrantado gravemente el ORDEN JURÍDICO del Continente y la OEA quedaría desautorizada, burlada. Por esto se entiende la débil declaración de Insulza de que “la realización de los comicios no normalizará la situación” en el país. Así, con este epílogo, continuará el asalto a la democracia en América. ¡Los usurpadores dictarán en último momento los términos, afrentando a la OEA!. ¡Que pena también Zelaya, que se sometió al anti Derecho!.-